Enoturismo
Quinta Linhas da Primavera: vino, gastronomía y enoturismo entre cuatro siglos de historia
En Ronfe, a pocos kilómetros de Guimarães, la Quinta Linhas da Primavera guarda una historia que se remonta a 1603. Está en las antiguas construcciones de granito, pero también en los viñedos, en los nombres de las parcelas y en muchos de los detalles que se descubren durante una visita a la propiedad.
La Quinta ocupa 35 hectáreas en la subregión del Ave, en pleno territorio de los Vinhos Verdes, y reúne dos antiguas propiedades, la Quinta de Gremil y la Quinta de Mourisco. Detrás del proyecto están Carmo y Paulo Rodrigues, naturales de Guimarães, que después de más de dos décadas de trayectoria empresarial en el Caribe decidieron invertir también en su tierra natal.
Cuando iniciaron el proyecto, la propiedad estaba abandonada y buena parte de sus construcciones se encontraba en ruinas. La recuperación se fue haciendo por etapas, conservando elementos de la arquitectura original y devolviendo vida a una finca con más de cuatro siglos de historia.
Actualmente, 22 hectáreas están plantadas de viñedo y el vino ocupa un lugar central, aunque el enoturismo es una de las áreas en las que la Quinta quiere seguir creciendo.

Quinta Linhas da Primavera, una propiedad histórica
Cada parcela cuenta algo
Una visita por los viñedos ayuda a entender parte del trabajo realizado en los últimos años. Las parcelas están identificadas individualmente y sus diferencias se estudian para conocer mejor cómo responde la viña en cada zona.
No todos los suelos tienen la misma fertilidad ni las mismas características, y eso acaba reflejándose en las uvas. Este conocimiento permite seguir la evolución de cada parcela y saber cuáles ofrecen mejores condiciones para los diferentes vinos.
También sus nombres tienen historia. Las parcelas están asociadas a figuras de la monarquía portuguesa, una particularidad que se va descubriendo a medida que se recorre la propiedad.
Loureiro y Alvarinho son las dos variedades que tienen mayor protagonismo. En 2026 llegaron los primeros vinos elaborados exclusivamente con uvas de la Quinta: Linhas da Primavera Loureiro 2024 y Linhas da Primavera Alvarinho 2024. Posteriormente se presentó también el LDP Alvarinho Envelhecido em Barrica 2024.
Las cantidades son todavía pequeñas: 2.666 botellas de Loureiro y 1.333 de Alvarinho en las primeras producciones. La intención es trabajar la calidad y conocer cada vez mejor el comportamiento de las viñas.
Durante nuestra visita probamos el Loureiro. Hacerlo allí, después de recorrer parte de la propiedad y conocer de dónde procede la uva, permite acercarse al vino desde otra perspectiva.

Quinta Linhas da Primavera, una propiedad histórica
En tuk-tuk por los viñedos
Con 35 hectáreas, Linhas da Primavera no se descubre de una sola vez. Una de las formas de recorrerla es en tuk-tuk eléctrico, pasando por los viñedos y por distintos puntos de interés de la propiedad.
Las experiencias incluyen también visitas, catas de vinos y pícnics entre las viñas. A ello se suman jardines, sala de degustación, museo y tienda.
El recorrido permite conocer la historia de la propiedad y entender mejor el trabajo que se está haciendo actualmente en la viña. También ofrece la oportunidad de descubrir algunos de los espacios recuperados y conocer cómo ha ido evolucionando el proyecto.
Y todavía habrá novedades. La Quinta continúa desarrollándose y la inauguración oficial de todo el conjunto está prevista para el primer día de la primavera de 2027.
Dormir entre historia y viñedos
El alojamiento abrió en agosto de 2026 y cuenta con ocho unidades repartidas por tres espacios: cinco suites, un estudio y dos apartamentos.
En la rehabilitación se conservaron elementos de las construcciones originales, especialmente el granito, que convive ahora con una decoración contemporánea y algunos objetos y piezas de inspiración vintage.
Los nombres de los alojamientos mantienen también una relación con el pasado de la propiedad. Hacen referencia a fechas históricas vinculadas a la Quinta, cuya historia documentada se remonta a 1603. Una forma de mantener presente su memoria también en los espacios destinados a recibir huéspedes.
Entre ellos se encuentran MDCX y MDCXI, nombres que corresponden a los años 1610 y 1611. Tienen alrededor de 80 metros cuadrados, se distribuyen en dos niveles e incluyen dormitorio, salón y cocina, además de acceso al exterior y vistas sobre la propiedad.
Carmo y Paulo Rodrigues insisten en una idea sencilla cuando hablan de la hospitalidad que quieren para Linhas da Primavera: que quien llegue se sienta cómodo. Más que imponer un programa cerrado, quieren que haya tiempo para disfrutar del lugar, pasear, conversar o sentarse con calma a probar un vino.

Quinta Linhas da Primavera, una propiedad histórica
Cocina tradicional portuguesa junto a la bodega
El Resende Restaurante es una de las aperturas más recientes de Quinta Linhas da Primavera. Inaugurado en agosto de 2026, cuenta con unas 30 plazas y vistas hacia la bodega.
Al frente está el chef Luís Aradas, con una propuesta centrada en la cocina tradicional portuguesa. Aquí se apuesta por los sabores de siempre, los platos que forman parte de la memoria gastronómica del país y una cocina que busca conservar su carácter familiar, sin renunciar al cuidado en la presentación.
La idea es que sentarse a la mesa forme parte de la experiencia de hospitalidad de la Quinta. Carmo y Paulo Rodrigues quieren que los visitantes se sientan como en casa, también a la hora de comer, en un ambiente cercano y sin excesivas formalidades.
El restaurante sirve almuerzos y cenas, tanto para los huéspedes como para visitantes externos, mediante reserva. La Quinta organiza además encuentros gastronómicos y eventos temáticos, entre ellos el Paella Sunset, en ocasiones acompañados de música.
Los vinos de la propiedad, especialmente el Loureiro y el Alvarinho, completan la experiencia. Después de recorrer los viñedos y conocer el trabajo que se realiza en ellos, el restaurante ofrece la posibilidad de descubrir esos mismos vinos en la mesa, acompañando la gastronomía portuguesa.

Quinta Linhas da Primavera, una propiedad histórica
Una historia que sigue abierta
Linhas da Primavera tiene más de cuatro siglos de historia, pero buena parte de lo que hoy encontramos allí es reciente.
El contraste es especialmente evidente cuando se conoce el punto de partida: una propiedad abandonada, con construcciones en ruinas, que hoy vuelve a tener viñedos en producción y recibe visitantes.
A los edificios antiguos y a las viñas se han sumado nuevos vinos, alojamientos, restaurante y experiencias pensadas para quienes quieren conocer esta parte de la región de los Vinhos Verdes más allá de una simple degustación.
Para Carmo y Paulo Rodrigues, el proyecto supone también un regreso a las raíces después de muchos años fuera de Portugal. Recuperar la propiedad significó conservar lo que encontraron, pero también darle nuevos usos y prepararla para recibir visitantes.
Hoy se puede llegar para probar un vino y acabar recorriendo las viñas, comiendo en el restaurante o quedándose a dormir.
Y siempre con una idea que sus propietarios repiten: que quien entre en la Quinta pueda sentirse, durante unas horas o unos días, un poco como en casa.
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